Renzo Pietroni es un joven soñador quien a lo largo de su vida ha pisado pistas de atletismo, sets de tv y pasarelas de moda. De madre argentina y padre peruano, Renzo nació en Asunción, Paraguay y a los dos años su familia vino a vivir a Lima. Desde pequeño fue amante de los deportes. Fútbol, karate, cuatrimoto y atletismo han sido los deportes que ha practicado, siendo este último con el cual obtuvo el título de campeón nacional en 2010. “Me gustan muchos los deportes de velocidad”, comenta, “me considero una persona que prácticamente necesita de la adrenalina para vivir”.

El modelaje llegó súbitamente a su vida de la mano del diseñador Omar Valladolid, para quien vistió algunas de sus prendas. Una oportunidad que lo llevó a viajar a Milán y trabajar como modelo. Desde su perspectiva, la industria de la moda en el Perú se ha estancado un poco. “Tenemos las ideas, el material, pero falta algo que impulse al diseñador peruano a mostrarse al mundo. Estoy seguro que en algún momento va a pasar”.

Después de haber pasado por estas etapas, Renzo decidió prepararse para convertir una de sus pasiones en su carrera: la cocina. “Estudio gastronomía en Le Cordon Blue, es una carrera que me atrajo desde muy pequeño porque siempre me ha gustado la cocina”, nos comenta.

Viajar es uno de sus pasatiempos favoritos. “Si yo pudiera vivir viajando, lo haría. De hecho es algo que en algún momento quisiera hacer”. Para él, lo más valioso de viajar está en conocer otras culturas y vivir experiencias que le sumen como persona.

Durante esta cuarentena ha estado apoyando a su padre en el negocio familiar, la fabricación de puertas, y, aunque es un rubro distinto al que él se va a dedicar, le ha agarrado el gusto: “Me gusta, es un rubro completamente diferente a lo mío, pero creo que ahí está el tema de cada uno, aprender y saber desenvolverse en distintas áreas o en distintos trabajos”. Considera que cada experiencia de vida sirve para nutrirse de conocimientos e información que se puede volver a utilizar.

De acá a 5 años, Renzo se ve a sí mismo trabajando en lo que le gusta, viajando por el mundo y siendo feliz. “Nunca dejando de ser buena persona y apreciando todo lo que uno tiene”. Una vida de ensueño.

MIRAN LA SESIÓN COMPLETA: