Las decisiones que tomamos en el pasado, sientan bases para quienes somos ahora. Sin embargo, el crecimiento personal está siempre presente para aquellos que buscan nuevos aprendizajes. Como diría alguna vez Pablo Picasso: No nací aprendido, pero he aprendido desde que nací.

Para Kate, encontrar su lugar en el mundo ha significado dejar la vida de rutina en Trujillo como arquitecta por el sueño de hacer lo que le realmente le apasiona. “Siempre he sido una persona de arte. Mis papas siempre me inclinaron a estudiar en la Universidad. Estudié arquitectura y ejercí por unos años pero no era lo que amaba hacer. En el 2014 decidí cambiar. Investigué sobre las oportunidades para trabajar en lo que me encantaba. Eso me llevó a lima a empezar mi camino.”

Un salto al vacío, una ciudad diferente, una industria en crecimiento, la promesa del éxito y la esperanza de quien emprende una nueva aventura la llevaron a trabajar duro por lograr sus objetivos, con excelentes resultados. “Siempre quise trabajar por lo que quería, abrirme camino por mérito propio. No tenía ningún contacto, todo ha sido gracias a mi portafolio. Eso me enorgullece.”

AQUÍ PARA QUEDARSE

Kate se posiciona como una nueva promesa del styling que en sus propias palabras se define como interpretar el concepto e idea creativa y plasmarla con indumentaria en una imagen poderosa. “Es importante educarse, leer, viajar, salir a la calle y conocer para entrenar tu ojo. No es solo saber de moda sino estética, arquitectura y todo lo que puedas.”

El styling como arte busca inspirar y movilizar a las personas a partir de sentimientos y ella, como un camaleón, ha sabido desarrollar distintas visiones en editoriales y campañas que van desde lo minimalista hasta lo ostentoso “Lo increíble del Styling es que permite fusionar tu visión con la del equipo creativo. Es un trabajo en conjunto y el resultado es la suma de todo” Ha sido publicada en revistas nacionales como Revista J y Cosas Moda e internacionales como Reflex y Desnudo.

LA VIDA EN ROSA

La competencia y la unidad son el blanco y negro que conforma los colores de la industria de la moda. Para Kate, se debe dejar de lado las rivalidades o la idea de ser mejor que el otro para aceptar las diferencias y visiones diversas. “Somos personas con características distintas. No se trata de competir sino valorar el trabajo del otro y de qué manera eso puede hacernos crecer”.

“El cambio se va a dar cuando entendamos que todos formamos parte de una comunidad de creativos que debe ayudar e inspirar al otro.”

Ella, como docente de styling, ha entendido que la unión hace la fuerza por lo que trata de impulsar y ayudar a sus alumnos a salir adelante. “Siempre me pregunto como yo, con mi trabajo, puedo ayudar a poner mi granito de arena para que esta industria crezca. Amo descubrir nuevo talento, nuevos diseñadores, chicos que recién se gradúan y utilizar sus prendas para que se exhiban y avancen.”

Está en constante alerta por oportunidades de ayudar a los demás al incluirlos como asistentes en producciones que se lo permiten “Yo sirvo de base para alguien más, ese otro para otra persona y así sucesivamente. Todos somos marca Perú. Debemos sentar las bases, de la consolidación de la moda a nivel internacional, con nuestro trabajo.”

SIGUIENTE PARADA

Cuando uno es reconocido y valorado por su esfuerzo la sonrisa se expande hasta los ojos. “Cuando alguien me dice que mi trabajo lo inspira, es mi retribución más grande. En ese momento sé que mi material está sirviendo de base para que esa persona produzca algo mucho mejor”.

Para Kate el primer paso del cambio es tomar cartas en el asunto y tomar la decisión de empezar y darte a conocer, pero ¿Cómo iniciar? “Una buena opción es asistir, porque todo en este rubro es trabajo de campo. Sesión tras sesión te vas encontrando como stylist. Yo tuve la suerte de tener una amiga fotógrafa, con la que trabajo hasta ahora pues nos complementamos muy bien, que conocía modelos. Empecé a crear mis propias producciones y mandarlo a revistas que aceptaban submissions.”

“Mis primeros trabajos no fueron pagados pero fue crear portafolio. Las publicaciones no nos dieron dinero pero sí exposición y poco a poco marcas nos empezaron a llamar y darnos la oportunidad de trabajar.»

Entre sus próximos proyectos está asistir a Central Saint Martins en Londres para continuar su formación como creativa de la moda. Sabemos que lo que sea que se proponga, lo logrará.